Manejo Integrado de la Babosa

INTRODUCCIÓN

La babosa (Sarasinula plebeia) o ligosa es una plaga de mucha importancia económica en el cultivo de fríjol, sobre todo en la siembra de postrera, donde destruye las plántulas recién nacidas cortando los hipocótilos y las hojas, y en ocasiones también se alimenta de las vainas. La babosa aumenta su número durante los primeros días de la época lluviosa y cuando las infestaciones son altas puede destruir completamente toda la plantación en una sola noche.

También la babosa puede llegar a causar daños al hombre, ya puede ser portadora de un nematodo que se aloja en su cuerpo y se excreta con la baba. El humano al tocarla con la mano puede contaminarse por vía oral. En el intestino delgado del cuerpo humano el nematodo provoca ulceraciones parecidas a la apendicitis, lo que necesita ser operado. Se recomienda evitar el contacto directo con las babosas.

En época seca cuando las condiciones no le son favorables, la babosa puede entrar en un período de diapausa, ya sea en estado de huevo (por más de seis meses), o en estado adulto. La babosa requiere mucha humedad ambiental. Generalmente es de hábitos nocturnos y puede encontrarse activa en lugares húmedos o de regadío, tales como huertos o viveros. Ocasionalmente puede aparecer por las mañanas, aunque en días nublados o después de la lluvia, también durante el día.

En esta publicación se incluye información sobre biología, hábitos, técnicas de muestreo y recomendaciones para el manejo integrado de la babosa.

DESCRIPCIÓN Y CICLO DE VIDA

La babosa es un molusco gasterópodo terrestre; de forma cilíndrica y aplanada; su cuerpo es suave, de consistencia ligosa. La segregación de liga la protege de la desecación. En la cabeza tiene cuatro tentáculos. El adulto mide hasta 10cm de largo cuando se extiende para movilizarse. Es hermafrodita, es decir que tiene los dos sexos pero, posee fecundación cruzada, lo que significa que necesita del concurso de otro adulto, resultado ambos fecundados.

Una babosa es capaz de producir hasta 100 huevos pero, en promedio se limita a 50 hasta 60. Estos huevos son de color blanco a amarillo y puestos en masas, en lugares húmedos, bajo la hojarasca. El período de incubación de los huevos es de 28 a 30 días. La babosa llega a su estado adulto cuando esta en capacidad de reproducir y alcanza el peso de 9-12 gramos. El tiempo desde que emerge hasta llegar al estado adulto puede ser variable y está determinado por las condiciones ambientales.

DAÑOS Y HÁBITOS

Las babosas causan el mayor daño en el cultivo de fríjol en el estado de plantas recién germinadas, es decir, a los primeros 20 días de crecimiento. El daño que hacen es raspar, cortar y masticar las hojas y los hipocótilos. En algunos casos pueden destruir por completo una plantación de fríjol en una sola noche. Las babosas buscan refugio debajo de piedras, terrones, palos y hojarasca; se alimentan por la noche, lo cual hace más difícil detectarlas y tomar las medidas adecuadas de control.

ETAPAS DE DESARROLLO

Aparte del fríjol, las babosas pueden causar daño, a las plantas recién germinadas de árboles frutales, flores, café, papa, tomate, cucurbitáceas, papaya y malezas de hoja ancha. Para sus actividades las babosas requieren buena humedad, por eso, cuando las lluvias comienzan, las babosas que sobrevivieron el período seco recuperan su estado normal alimentándose de malezas de hoja ancha y comienzan su reproducción.

MUESTREOS Y NIVEL CRÍTICO DE INFESTACIÓN

El muestreo tiene la finalidad de monitorear la incidencia de la babosa en los cultivos como base para la decisión sobre una intervención de control, debe realizarse en el cultivo de primera antes de la siembra de fríjol en cultivo de postrera. Como la babosa tiene hábitos nocturnos, el muestreo debe ejecutarse durante la noche.

El muestreo debe hacerse en toda la parcela donde se sembrará fríjol. Se sugiere poner 20 posturas de cebo envenenado (descripción en Pagina 10) por manzana lo que se agarra con la yema de los tres dedos de la mano. El cebo se coloca en el suelo, cubierto con hojarasca o teja para protegerlo de la lluvia, o bien en latas de jugo enterradas a ras del suelo.

Si en el siguiente día se encuentra una babosa por dos trampas o 10 babosas en las 20 trampas, entonces tienen que aplicarse medidas de control. Es necesario repetir el muestreo en forma periódica para confirmar la presencia y densidad de la plaga en el lote que se ha destinado para la siembra de fríjol.

También pueden hacerse muestreos en base a observaciones nocturnas, para lo cual se marcan 20 áreas de un metro cuadrado en una manzana. En este caso, los niveles críticos es de una babosa por metro cuadrado en el ciclo de primera y de una babosa por dos metros cuadrados a la siembra de fríjol en el ciclo de postrera. Para hacer efectivo los muestreos y la mayoría de controles, es necesario que haya humedad para que las babosas estén activas. De lo contrario, los resultados son erróneos o bien el control resulta insatisfactorio.

PRACTICAS PARA LA PREVENSIÓN Y CONTROL DE LA BABOSA

Para mantener el número de babosas por debajo del nivel crítico antes señalado en el cultivo de fríjol, se ofrece una serie de medidas de prevención y control de tipo cultural, mecánico, biológico y químico. El conjunto de prácticas tiende a reducir significativamente el uso de productos químicos y los costos.

A continuación se describen éstas prácticas:

Control Cultural

El control de malezas de hoja ancha es una práctica muy importante en el lote sembrado con maíz en el ciclo de primera antes de sembrar el mismo lote de fríjol en postrera. Las malezas constituyen el alimento de la babosa cuando no hay fríjol; al eliminarlas, baja significativamente su reproducción y crecimiento.

Las malezas de hoja ancha se pueden eliminar con machete azadón. También pueden eliminarse aplicando herbicidas quemantes con bomba de mochila.

Además deben eliminarse, antes de la siembra de fríjol en postrera la basura, hojarasca, terrones y otros refugios donde se halla la babosa. Sin embargo, la basura puede servir como trampa en la captura de las babosas por las mañanas húmedas.

Cuando se siembra el fríjol de postrera en monocultivo en labranza convencional, hay que preparar el suelo con una buena arada y rastreada para evitar los terrones.

Control Mecánico

Las babosas pueden capturarse por la noche a la luz de una linterna, candil u otra luz artificial, matándolas con machete u objeto puntiagudo. Este control es más aconsejable cuando la labranza se encuentra cercana a la casa, ya que ésta actividad habrá que repetirla varias veces antes de la siembra de fríjol.

Control con Cebos Envenenados

Si el número de babosas supera el nivel crítico, se recomienda la aplicación de cebos envenenados. Se pueden adquirir listos para la aplicación en tiendas agropecuarias en formulaciones denominadas caracolicidas.

También pueden ser preparados en forma artesanal por el agricultor, utilizando productos químicos en las siguientes composiciones:

Formulación # 1

  • 1 libra de semilla de piñón.
  • 1 libra de masa de maíz, afrecho de arroz, olote o tusa. Todos bien molidos.
  • 4 onzas de azúcar o ½ libra de dulce de panela disuelta en agua.
  • ½ botella de cerveza.

Preparación del cebo de piñón

  1. La almendra (semilla) de piñón se pica y se muele.
  2. 1 litro de agua caliente se echa en la semilla molida y se cuela.
  3. El jugo extraído del piñón y la cerveza se mezclan con el azúcar, pues la mezcla se echa poco a poco en la masa de maíz.
  4. La masa se introduce en una bolsa plástica y en un extremo se abre un orificio para formar un cordón con la masa.
  5. El cordón de masa se corta en pequeños trozos y se pone a secar bajo la sombra.

Formulación # 2

  • 2 onzas de Metaldehído (1%).
  • 9 libras de afrecho de trigo, arroz, olote o tusa.
  • 1 libra de melaza o dulce de panela.
  • 5 litros de agua.

Formulación # 3

  • 290 g de Methomyl 90 PS (Lannate) o Carbaryl 80 (Sevin).
  • Afrecho de trigo, arroz, olote o tusa.
  • 5 litros de agua.
  • 5 litros de melaza o 5 libras de dulce de panela.

Preparación de los cebos envenenados

  1. Moler bien el afrecho, tusa o olote.
  2. Disolver la melaza o el dulce en 5 litros de agua.
  3. Agregar el plaguicida a la solución dulce.
  4. Poner el afrecho o sustituto sobre un plástico y echar poco a poco la solución anterior hasta que la masa tenga consistencia para formar trozos y bolas pequeñas.
  5. Secar el cebo envenenado en la sombra.
  6. Evite el contacto del cebo con los niños.

MANEJO INTEGRADO DE LA BABOSA

¡Una babosa muerta en el ciclo de primera, significa 50 babosas menos en el ciclo de postrera! Esto quiere decir que la reproducción de las babosas debe detenerse en el ciclo de primera, para evitar que aumente su población en el ciclo de postrera cuando se siembra el fríjol.

El control manual usando las basuras trampa, permite mantener la plaga a un nivel en que no hace daño de importancia y que no requieren aplicar cebos envenenados. Se recomienda además una buena preparación del suelo y un eficiente control de malezas de hoja ancha en el ciclo de primera. El uso de cebos envenenados se restringe a los casos de necesidad, determinados por muestreos.

Con los muestreos antes de la siembra de fríjol, es posible determinar el momento oportuno para la aplicación de medidas de control sin necesidad de recurrir a cebos envenenados. Esperar el momento de daño en el cultivo de fríjol ya puede ser tarde para prevenir pérdidas importantes.
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